miércoles, 9 de noviembre de 2016

Parashá De La Semana, Lej Lejá (Bereshit 12-17) 03

Lej Lejá


Circuncisión: El pacto individual con Dios

Al final de la parashá de esta semana1, Dios le ordena a Abraham la mitzvá de Brit Milá (circuncisión). El Séfer HaJinuj nota un aspecto sumamente interesante de esta mitzvá. Hay una gran cantidad de mitzvot negativas cuya transgresión genera el ónesh (castigo) decaret2. Sin embargo, sólo hay dos mandamientos positivos cuyo castigo es caret si uno no los observa: El Brit Milá y el Korbán Pesaj(conocido como el Cordero Pascual), la ofrenda que se ofrecía en el Templo durante la festividad de Pesaj. ¿Cuál es la importancia de estas dos mitzvot que las hace únicas en este aspecto?
Para responder esta pregunta, primero necesitamos explicar por qué las mitzvot negativas están más relacionadas con caret que las positivas.
En una relación entre dos personas, como por ejemplo en el matrimonio, hay ciertas acciones que pueden dañar la relación sin causar necesariamente que ésta se destruya por completo. Sin embargo, hay otras acciones que son tan serias que pueden terminar acabando con la relación. De la misma manera, cometer un pecado genera un distanciamiento entre la persona y Dios. La magnitud del distanciamiento está determinada por la seriedad del pecado3; hay algunos pecados que dañan la relación tan profundamente que causan un daño irreparable. Estos pecados a menudo generan elónesh de caret4.
Por otro lado, el no realizar una mitzvá positiva puede dañar la relación en el sentido que evita que aumente la cercanía con Dios, pero sin embargo, es muy difícil ver cómo la falta de acciones positivas podría causar un daño irreparable a nuestra relación con Dios. Esto explica por qué el pasar por alto la mayoría de las mitzvot positivas no genera caret.
¿Qué hace que el Brit Milá y el Korbán Pesaj sean diferentes? Para comenzar un matrimonio, el hombre debe asumir el compromiso de unirse con su esposa. Sin ese compromiso, no existe una relación verdadera; pueden hacer todo tipo de buenas acciones, pero de acuerdo a la Torá, no estarán casados sino hasta que hayan realizado la ceremonia de bodas según es prescrito por la Torá. De la misma manera, una persona debe hacer un compromiso con Dios para tener una relación con Él; si no se compromete, es imposible que comience una relación real5. El Brit Milá y el Korbán Pesaj son pactos con Dios en los que un judío se compromete a respetar la Torá.
Podemos ver esta conexión, por ejemplo, en un versículo del libro de Ezequiel, en el cual el profeta le recuerda al pueblo judío cuando eran esclavos indefensos en Egipto y cómo Dios los sacó de allí. Para recordarles esto, el profeta recurre a una analogía sobre un niño abandonado que es salvado. El versículo declara: "Y Yo6 pasé sobre ti y te vi cubierto en sangre, y te dije: ‘Por tu sangre vivirás, por tu sangre vivirás’"7. Nuestros sabios explican que esas dos menciones de sangre se refieren a la sangre del Brit Milá y del Korbán Pesaj. Dios redimió al pueblo judío de la esclavitud y lo llevó al Monte Sinaí para recibir la Torá gracias al mérito de estas dos mitzvot. Al parecer, no es ninguna coincidencia que sean precisamente estas dos mitzvot las que Hashem ordenó, ya que estas representan la voluntad del pueblo para comprometerse a ser la nación de Dios.
Otra conexión entre esas dos mitzvot es que hay dos ocasiones en que el profeta Eliahu visita al pueblo judío: en un Brit Milá y en la noche del Séder, la noche en que recordamos el Korbán Pesaj. Esto es porque Eliahu, exasperado por el continuo pecar de los judíos, dijo que no había esperanza para este pueblo8. En respuesta, Dios le ordenó visitar todo Brit Milá, lo cual le mostraría que, sin importar cuánto pecaran los judíos, ellos siempre respetarían el pacto que había entre ellos y Dios. Y por la misma razón Eliahu viene en la noche del Séder, que es cuando ve al pueblo celebrar su nacimiento como nación9.
Pero hay una pregunta que todavía debemos responder: ¿Por qué es necesario que hayan dos mitzvot que involucren el compromiso básico de hacer la voluntad de Dios? ¿Por qué no es suficiente con una sola mitzvá para cumplir con este objetivo? La respuesta es que cada una de estas mitzvot representa un aspecto diferente del compromiso.
El Brit Milá le fue comandado primero a un individuo, Abraham, para que creara su pacto con Dios. Entonces, vemos que el Brit Milárepresenta el compromiso de tener una relación individual con Dios y de todo lo que eso conlleva. Por otro lado, el Korbán Pesaj representa nuestro compromiso con Dios como parte del pueblo judío. Las leyes del Korbán Pesaj enfatizan la importancia de cumplir la mitzvá en grupos, acentuando de esta forma el aspecto nacional de la mitzvá. Por lo tanto, uno debe realizar dos pactos con Dios: uno como individuo y otro como parte del pueblo judío.
Este entendimiento puede ayudarnos a explicar una extraña ley delKorbán Pesaj. Está prohibido que un judío no circuncidado participe del Korbán Pesaj10. ¿Cuál es la lógica de esto? ¡No cumplir con una mitzvá de ninguna manera exenta a la persona del cumplimiento del resto de las mitzvot!11 La respuesta es que una persona no puede comprometerse sinceramente con Dios como parte de una nación si no se ha comprometido primero en el plano individual.
Esto nos enseña una lección esencial. Mucha gente se identifica fuertemente con el judaísmo y como parte del pueblo judío; se comprometen con el Estado de Israel y están dispuestos a sacrificar con alegría parte de su tiempo y energía —e incluso están dispuestos a arriesgar sus vidas— por el pueblo judío. Mucha gente defiende a Israel cuando es atacado verbalmente por algún antisemita. Pero, sin embargo, el compromiso es mucho menor desde el punto de vista individual12. Puede que uno se identifique como parte de la nación judía, pero también debe luchar para comprometerse a mejorar su relación individual con Dios.
La aplicación práctica de esta lección varía para cada persona, pero en términos generales, cada uno debería analizar cómo aumentar su compromiso personal en su relación con Dios. Algunos ejemplos podrían ser hablar con Dios13, estudiar más de Su Torá, esforzarse para observar más aspectos de Shabat o de cashrut, etc. Lo importante es intentar hacer algo, ya que es vital recordar que Dios quiere tener una relación personal con cada uno de nosotros.


1 Muchas de las ideas de este ensayo están basadas en una clase dada por Rav Uziel Milesky.

2 Séfer HaJinuj, Mitzvá 2. Caret es traducido como escisión espiritual. Hay mucho debate respecto a lo que caret implica exactamente pero, como su nombre implica, involucra alguna forma de pérdida de conexión con Dios. Las transgresiones que generan caret incluyen comer pan en Pésaj, comer ciertas grasas prohibidas, varios tipos de relaciones prohibidas, etc. Es importante destacar que una persona que comete alguna de estas acciones debido a una falta de conocimiento no sufre caret.
3 Hay otros factores que entran en juego respecto al nivel del castigo. Por ejemplo, como dijimos antes, el conocimiento de la ley judía es muy importante al determinar el ónesh que la persona recibe.
4 Cabe recordar que la teshuvá (arrepentimiento) siempre puede rectificar el daño causado por los pecados (aunque, en algunos casos, puede que sea necesario un grado de sufrimiento).
5 Obviamente esto no significa que esté exento de cumplir mitzvot, sino que tiene una muy seria inhibición espiritual.
6 Este es Dios hablando en las palabras del profeta.
7 Ezequiel, 16:6.
8 Melajim 1, Cap. 19:10.
9 Es interesante notar que dos de las mitzvot más observadas por los judíos seculares son brit milá y la noche del Séder de Pésaj.
10 Séfer HaJinuj, Mitzvá 17.
11 Ni de esa mitzvá misma, obviamente.
12 Cabe destacar que mientas que la mitzvá de brit milá sólo aplica a hombres, las lecciones derivadas de ellas aplican a hombres y mujeres por igual.

13 Pese a que hay servicios de plegarias estandarizados, es altamente recomendable que la persona también hable con Dios en el lenguaje y el momento que le resulte más conveniente, y que comparta sus deseos, sentimientos y necesidades con Su Creador.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Parashá Noaj (Bereshit 6:9-11:32) 02

Resusmen Parashá Noaj

El Arca de Noé

Todos conocemos la historia de la parashá de esta semana: Dios quiere enviar un diluvio para destruir el mundo, entonces le dice al recto Noé que construya un arca y que ingrese en ella dos animales de cada especie. Luego, llueve durante 40 días y 40 noches, Dios envía un arco iris, y Noé y su familia viven felices para siempre. ¿Cierto?

Bueno, al menos es un buen cuento infantil. Pero dado que la Torá es la fuerza motriz de la nación judía y la fuente eterna de nuestra sabiduría colectiva, vamos a tomar unos minutos para revelar capas más profundas de "El Arca de Noé"...
* * *
Una Gran Embarcación
Nuestra primera pregunta: ¿Cuál fue el pecado tan terrible de la generación de Noé que Dios quiso destruirlos? El Talmud (Sanedrín 57a) nos dice que el mundo estaba inmerso en los celos, la avaricia, el robo, la violencia, la mentira, la intolerancia, el engaño y el fraude. ¿La peor de todas las transgresiones? Los grandes comentaristas Rashi e Ibn Ezra explican: Las personas se explotaban sexualmente entre sí.
Antes de que Dios enviara el Diluvio, Noé pasó 120 años construyendo un Arca (vivían mucho tiempo en esos días). Esta no era una embarcación común y corriente. Era más grande que un campo de fútbol y contenía ¡más de un millón de pies cúbicos de espacio interior! Estaba equipada con tres niveles: La parte superior para Noé y su familia, el nivel intermedio para los animales, y la parte inferior para la basura.
(Que, por lo demás, muestra la preocupación especial de la Torá por el medio ambiente: Aun cuando el mundo se está destruyendo, ¡no tiraban la basura por la borda!).
Pero evidentemente hay muchas maneras a través de las cuales Dios podría haber salvado a Noé. Entonces, ¿por qué Noé tuvo que molestarse en construir un arca? ¡¿Y por qué se demoró 120 años?!
El Midrash dice que Dios quería que Noé llevara a cabo, precisamente, un proyecto extraño e inusual para despertar la curiosidad del pueblo. Dios acentúa la rareza de todo el asunto haciendo que Noé construya este enorme barco, no a la orilla del mar, sino ¡sobre la cima de una montaña! De este modo la gente le preguntaría a Noé - "¡¿Qué locura estás haciendo?!", y así Noé podría iniciar un debate con ellos acerca de la crisis mundial de aquella época, y de cómo podría evitarse la catástrofe si es que la gente cambiara su forma de actuar.
Bueno, 120 años es mucho tiempo, y tú podrías haber pensado que Noé convenció a mucha gente de que retomara el buen camino. Pero por desgracia, en lugar de llegar a influir a los demás, Noé vio el Arca como su propio boleto a la supervivencia, la oportunidad de construir un muro grande y de aislarse a sí mismo de los males de la sociedad.
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Un Gran Mundo
En cierto sentido, es verdad que debemos protegernos a nosotros mismos y a nuestras familias. Maimónides nos advierte sobre el peligro de vivir en un lugar en donde los vecinos no comparten nuestro sistema de valores. Cuando hay corrupción, con frecuencia los buenos son barridos junto con los malos. Y tenemos que cuidarnos de esto.
Es como la historia de la comunidad en donde todo el mundo trabajaba limpiando chimeneas. Cada día iban a trabajar y se ensuciaban mucho. Pero había una regla: Cada día, una persona del grupo tenía que quedarse en casa, de esta manera, cuando los demás regresaban a casa y veían su cara limpia, eran capaces de evaluar cuanto se habían ensuciado ellos.
De la misma manera, en un sentido espiritual, un hogar tiene que permanecer como un refugio seguro, para rejuvenecernos y para limpiarnos a nosotros mismos.
Pero existe una contraparte. El "Arca" no puede ser completamente aislada, sino que debe ser porosa también. Tenemos que salir y tratar de marcar una diferencia en el mundo. Los escritos jasídicos comparan esto a una persona millonaria que necesita calentarse a sí mismo en el invierno. Él podría encender un fuego, en cuyo caso todos en la sala se beneficiarían. Pero imagina en cambio que sólo se calienta a sí mismo con un pesado abrigo y con mantas. En ambos casos logra su objetivo, la única pregunta es hasta qué punto él se preocupa por los demás.
Incluso si no estamos dispuestos a arreglar las cosas simplemente por amor desinteresado hacia los demás, entonces al menos debemos hacerlo por nosotros mismos. Porque la realidad es que no importa cuanto tratemos, algunos "malos" se filtran y al final nos va a afectar a nosotros también.
Es como la historia de los dos chicos en un barco, y uno de ellos está taladrando un agujero en la parte trasera. "¿Qué estás haciendo?", grita su amigo. "Ah, no te preocupes", responde el otro, "Sólo estoy perforando debajo de MI PROPIO asiento".
El agujero en la capa de ozono no discrimina. Las drogas, el robo y la violencia no tienen límites. Hacer caso omiso de esta realidad fue el trágico error que cometió Noé. Creía que podía encerrarse a sí mismo en el interior del Arca, y escapar de todo.
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La Dolorosa Lección de Noé
Después de que terminó el Diluvio, Noé volvió a emerger con su familia y llegó hasta tierra firme. La Torá registra lo que sucedió a continuación:
"Noé, el hombre de la tierra, se profanó a sí mismo y plantó una viña. Se emborrachó y se descubrió a sí mismo dentro de su tienda. [Su hijo] Jam vio la desnudez de su padre..." (Génesis 9:20-22).
Cuando Noé salió del Arca y vio la devastación sobre el resto del mundo, en el fondo él sabía que se había quedado egoístamente a un lado observando mientras todo esto había ocurrido. Deprimido y desilusionado, se emborrachó. A continuación, "Jam vio la desnudez de su padre", lo que significa que el hijo de Noé, lo sodomizó o lo castró (Talmud - Sanedrín 70a).
Se trata de una dolorosa lección para Noé, pero en cierto sentido fue un castigo justo. Mientras que la generación de Noé cometía sus abusos sexuales, Noé pensó que podría resguardarse a sí mismo en el Arca y escapar. Sin embargo, el mal había ingresado al interior.
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La Lucha Judía
Todo judío reconoce que todo el pueblo de Israel está unido entre sí. Cuando hay un ataque terrorista en Israel, todos lo sentimos. El Talmud (Shevuot 39a) dice "Kol Israel arevim Zeh ba-Zeh", cada judío es responsable el uno por el otro.
Una vez escuché al Rabino Motty Berger de Aish HaTorá hablando a un grupo de sobrevivientes del Holocausto. Lo que él dijo causó un impacto en mí para el resto de mi vida. Él les dijo: "Cuando yo era un niño, observaba a mis abuelos y me preguntaba, ¿qué estaban haciendo ellos durante el Holocausto? El hecho de que millones de judíos eran colocados en hornos crematorios no era un secreto; estos horrores eran informados con regularidad en la primera plana del New York Times. Por eso me preguntaba... ¿Acaso mis abuelos estaban recaudando dinero para ayudar a rescatar a los judíos? ¿Acaso estaban organizando esfuerzos para realizar rescates secretos? ¿Estaban exigiendo la atención de los medios y marchando en Washington?".
Hoy, el pueblo judío libra batallas en muchos frentes. La propia existencia del Estado de Israel está siendo cuestionada en foros mundiales. Los actos antisemitas en todo el mundo nos recuerdan lo que ocurrió en 1938. Y está el cáncer de la asimilación, donde cada año, 50.000 judíos de entre 20 y 29 años de edad deciden desvincularse del pueblo judío, y los perdemos para siempre.
Entonces, ¿qué vamos a hacer al respecto? Porque un día, nuestros nietos nos van a observar y se preguntarán...
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Asumir la Responsabilidad
Los Cabalistas explican que "teivá", la palabra hebrea para "arca", también significa "palabra". Porque son las dos caras de una misma moneda. Cada uno de nosotros quiere construir un ARCA, la mejor vida posible para nosotros y para nuestra familia. Sin embargo, al mismo tiempo estamos obligados a usar el poder de las PALABRAS para salir e influir en los demás. A Noé le dieron 120 años para construir su "teivá". Así también, a nosotros nos dan 120 años, una vida entera, para hacer lo mismo.
¿Qué podemos hacer? Podemos hablar en contra de la basura que hay en nuestros ríos y la basura que hay en la televisión. Podemos asistir a una clase de Torá y enseñar lo que hemos aprendido a los demás. Podemos entender claramente porqué la humanidad debe negarse a tolerar el chismorreo y la infidelidad. Podemos organizar una campaña comunitaria para la demanda de objetividad en los medios de comunicación.
El fracaso de Noé de influir en su generación es la razón por la cual la inundación se llama "las aguas de Noé" (Isaías 54:9). No creas que el problema no te está afectando. Porque sí lo está haciendo.
Vamos a comprometernos a asumir la responsabilidad, para nosotros mismos, para nuestra familia, nuestra comunidad y nuestro mundo.

Shabat Shalom,

Rav Shraga Simmons